Cómo saber si un email es una estafa: ¡Que no te roben!

Estamos conectados todo el tiempo gracias a los teléfonos móviles donde tenemos acceso a datos personales, fotos e, incluso, datos bancarios. Los que somos más mayores y estamos menos familiarizados con la tecnología y, todavía más, aquellas personas de la tercera edad, somos el objetivo ideal para los emails estafa que tienen como objetivo timar, robar datos o instalar un virus. A continuación veremos algunas claves para que no nos suceda.

¿Cuál suele ser el objetivo de los estafadores?

peligro email estafador

Hay dos objetivos fundamentales a la hora de estafar o robar por internet.

El primero de ellos es lograr que les demos datos confidenciales como números de cuenta, contraseñas o similares. De alguna manera nos intentan convencer de que necesitan esos datos y se los terminamos dando.

La segunda es lograr que pulsemos sobre un link (un botón o similiar) desde donde, por algunas vulnerabilidades de nuestro ordenador y de manera automática, se instala un virus que es el que termina robando los datos o haciendo la acción delictiva. Estos virus pueden llegar a saber qué tecleamos -averiguando las contraseñas, por ejemplo-, cuáles son los datos guardados en nuestro ordenador o, incluso, hacer que nuestro sistema quede inservible -lo que suele realizarse, aunque nos suene a chino, encriptando todos nuestros datos– y pidiéndonos un ‘rescate’ para volver a tenerlos. Da un poco de miedo, ¿eh?

¿Cómo lo consiguen?

Antiguamente era bastante habitual que, para lograr llevar a cabo la estafa, el delincuente enviaba un email haciéndose pasar por alguna persona que ganaba la lotería, o que tenía alguna herencia. En estos casos nos pedía ayuda para poder sacarla de su país, o alguna situación similar y, para ello, terminaba solicitándonos datos confidenciales. Aunque parezca mentira esto funcionó más de lo que podemos imaginar, sobre todo en momentos en los que la conciencia sobre internet no estaba tan avanzada como ahora.

En la actualidad es más común recibir emails en los que se suplanta la identidad (lo que se conoce como phishing). Puede ser un email con apariencia de nuestro banco -con su logotipo y todo-, de un amigo -con un mensaje en el que pone ‘pincha en el botón y descarga las fotos que te he enviado’- o, incluso, de la policía. De hecho la policía española -imaginamos que algo similar se habrá hecho en el resto de países- ha habilitado un email para denunciar este tipo de actividades.

Hay que tener en cuenta que, para hacerlos más creíbles, muchos delincuentes que envían emails de estafa -sobre todo los dirigidos a personas mayores y de la tercera edad– estudian nuestras redes sociales para ser más creíbles. Pensad una cosa: ¿no podría cualquier persona saber quiénes son tus amigos mirando tu facebook? ¿No os parece sencillo saber quiénes son los clientes o proveedores de cualquier empresa mirando su linkedin?

Pues sabiendo esta información ya pueden enviar un email haciéndose pasar por ellos, con nombre y apellidos. Debemos estar prevenidos.

¿Cómo podemos evitar que nos cuelen un email estafa?

recomendaciones delitos email

Evitarlo está más en nuestra mano de lo que creemos. Si tomamos precauciones y, sobre todo, si estamos al tanto de los avances tecnológicos -una opción es suscribiéndose a mayorescontablet, por ejemplo 🙂 – de aquello que utilizamos todos los días como los móviles o las tablets, estaremos mucho más protegidos que antes.

Además, las siguientes recomendaciones son muy importantes:

Revisa de dónde provienen los emails. Revisa que sean direcciones de confianza y que no tengan nada ‘raro’. Ten en cuenta que los estafadores pueden poner la dirección que quieran, por lo que algo raro puede ser que en el ‘para’ aparezca la dirección y no el nombre del remitente (porque, por ejemplo, no lo saben).

Revisa los avisos de nuestros clientes de correo. Algunos correos como gmail o outlook (si nos metemos a través de su versión web) nos avisan cuando estas situaciones sospechosas se están dando. No dejemos estar las alertas que aparecen en la parte superior.

Nunca debemos proporcionar nuestros datos a ningún remitente. Ten en cuenta que un banco nunca te los va a pedir, y lo mismo sucede con otros lugares que poseen información sensible.

– En caso de duda sobre el remitente es muy recomendable llamar a la persona que nos pide los datos. Por ejemplo, si recibimos un email del banco Santander, La Caixa o del BBVA -o similar- diciendo que si no le proporcionamos nuestros datos van a cancelar nuestra cuenta -que ya os digo yo que es una estafa- y tenemos dudas, lo primero que deberemos hacer antes de enviar nada es llamar a nuestra sucursal para confirmar que esto es así. Lo mismo con cualquier otra institución en la que nos suceda algo similar.

– Consejo de oro: Nadie ‘da duros por pesetas’. Nadie nos va a dar una herencia, ni un número de lotería, ni nada así. Es de sentido común, pero muchos de estos emails están redactados para terminar de convencernos.

Cuidado con los avisos ‘urgentes’ y ‘peligrosos’. Esta urgencia nos empuja a realizar una acción (por ejemplo: si no pulsas aquí se cancelará tu cuenta de whatsapp en 24 horas). Cuando recibamos un correo que nos obligue a hacer algo con rapidez no le hagamos caso. Tomemos un respiro y pensemos a ver si lo que pide es real.

Cuidado con las redacciones ‘extrañas’. Uno de los problemas que tiene este tipo de estafadores es que atacan a muchos países a la vez. Por eso las redacciones -aunque cada vez menos- suelen ser precarias, con faltas de ortografía y problemas similares. Vigilemos que esto es así y, por supuesto, no contestemos si encontramos problemas similares.

Cuidado con las enfermedades mortales de niños o similar. Este es un consejo que está dirigido principalmente a las personas mayores y de la tercera edad como nosotros, que solemos estar más expuestos a este tipo de situaciones que ‘tocan nuestro corazón’. Los delincuentes van a utilizar cualquier estrategia, y una de ellas es intentarnos convencer para pinchar en algún botón diciendo que ‘este niño con no sé qué enfermedad mortal’ te va a agradecer.

Tener actualizado el ordenador, el móvil o la tablet. El último consejo es de seguridad técnica, ya que muchos de los ‘fallos de seguridad’ aprovechados son de versiones antiguas de Windows, iOS o Android. Por eso tener el ordenador, tablet o móvil actualizado nos protege mucho más de lo que pensamos. Además, saber elegir bien el teléfono o tablet es crucial, sobre todo si revisamos que se pueda actualizar con facilidad.

Conclusión sobre las estafas en emails

Todos somos víctimas potenciales de estafas por email, sobre todo aquellos que somos más mayores y que estamos menos familiarizados con las nuevas tecnologías. Hay que seguir los consejos básicos de seguridad, y estaremos más protegidos de lo que pensamos. Os recomendamos visitar con cierta frecuencia blogs que nos ayuden a estar al día de las nuevas tecnologías.

Y no os preocupéis, que solo con aplicar el sentido común ya estaremos prácticamente seguros. El problema es que, en estos casos, tenemos que seguir aprendiendo para que no seamos víctimas fáciles. Y recuerda, los que somos un poco más mayores y estamos menos familiarizados también queremos liderar las nuevas tecnologías.